López, Hilda

Técnica
Pintura
Técnicas / soportes utilizados en su práctica artística
Pintura (óleo, tempera y tinta china)
Trayectoria artística
En 1941 ingresa a la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad del Trabajo, teniendo como docente a Manuel Rosé. Entre 1952 y 1954 asistió al taller de Vicente Martín. En 1958 comenzó a trabajar con el pintor italiano Lino Dinetto. Empezó a exponer en 1959 y a enviar obra al salón nacional y al municipal. Asiste también a la Bienal de San Pablo. En la década del sesenta, la presencia en Montevideo del escultor español Jorge Oteiza marcó una influencia poderosa en sus trabajos. Fueron sus teorías sobre la estética del vacío y las de Romero Brest sobre el informalismo, con las que Hilda López alcanzó a redondear una primera producción conformando un universo plástico propio, cargado de enérgica violencia y áspera emoción, hecha en base a contrastes de blancos sonoros y negros intensos. En 1961 es invitada a exponer en el Instituto Di Tella de Buenos Aires. En 1962 recibe el premio adquisición en el XIV Salón Municipal. En 1964 participó en una muestra de artistas uruguayos en Portugal y participó en la exposición "Cerámica y anticerámica", con música experimental realizada en base a los ruidos de un taller de cerámica. En 1965 es seleccionada para el envío uruguayo a la bienal de San Pablo. Expone en Galería Sudamericana de New York junto con Damiani, Breciano y Cristiani. Participa del XIII Salón Municipal, y en la Feria de Libros y Grabados. En 1967 obtiene un premio-adquisición en el XV Salón Municipal. Las manchas que Hilda desplegaba con tinta negra sobre grandes superficies, llegaron a tener una vibración que delataba la fuerza con que creaba. Esa etapa iría internándose en un universo visual más ensombrecido, donde el negro pesaba cada vez más a medida que la propia realidad también se oscurecía en un deterioro social, económico, político y cultural que desembocará en el descalabro de fines de aquella década y comienzos de la siguiente. En ese momento, la actividad plástica de Hilda se interrumpe, como si buscara desaparecer en medio de un paisaje real tan opresivo. En los años setenta, inició una nueva vertiente de creación, dotada de espíritu documental, que inauguró con "Los retratos", serie de efigies de uruguayos prestigiosos que asume un significado emblemático, culminando con las maletas abandonadas de "Los adioses" en un momento de pavorosa emigración, y continuando con el vacío humano de "Los pueblos", las penalidades sociales de "El campo" y la estampa de la niñez callejera en "El problema principal es la extrema pobreza", con lo que redondeó una secuencia testimonial que a lo largo de una década dio cuenta de los golpes que sufrió el país, cuyo semblante ella ilustraba con ojo tan penetrante. Dejó constancia de su época y puso la estética al servicio de la ética. Fuente: Arte activo del mec
Fecha de Nacimiento
27/09/1922
Lugar de Nacimiento
Montevideo, Uruguay
Fecha de Fallecimiento
02/06/1996
Lugar de Fallecimiento
Montevideo, Uruguay
Redes

Obras

Sin título

Pertenece al acervo del Museo Nacional de Artes Visuales, Montevideo, Uruguay.

Año:
1967
Medio:
Pintura
Materiales:
Témpera
Medidas:
72 x 92 cm

Autorretrato

Pertenece al acervo del Museo Nacional de Artes Visuales, Montevideo, Uruguay.

Año:
1977
Medio:
Pintura1
Materiales:
Óleo sobre tela
Medidas:
110 x 60 cm

Retrato de Juan Zaffaroni

Pertenece al acervo del Museo Nacional de Artes Visuales, Montevideo, Uruguay.

Año:
1977
Medio:
Pintura
Materiales:
Óleo sobre tela
Medidas:
100 x 50 cm
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